Casi
terminado el segundo bloque del curso paso a realizar una reflexión sobre lo aprendido
y trabajado durante estas semanas.
En
primer lugar indicar que la parte que más me ha gustado fue la de “reutilizar”
sobras, ya que creo que es algo que deberíamos fomentar muchísimo, es algo que
se está “perdiendo” y derrochamos muchísima comida… en realidad es algo “vergonzoso”.
Es increíble que haya gente pasando hambre, buscando en contenedores a la hora
de cierre de los supermercados, y en cambio, otros nos permitamos tirar comida
que en ocasiones ni siquiera ha sido abierta del envase (como es el caso de los
yogures caducados). Es por eso que ese apartado me ha hecho reflexionar y me ha
llamado la atención la cantidad de páginas webs que hay con información sobre
cómo reutilizar sobras de comida. Es llamativo que la mayoría de las recetas
que encontré son de webs latinas, de américa del sur, lógicamente, países en los que el derroche es algo que en muchas ciudades todavía no se ha puesto de moda.
Supongo que en España con la "crisis" todo esto ha removido un poco nuestras costumbres y la gente ha cambiado, aunque sea algunas personas y de forma simbólica, su forma de alimentarse y comprar. La "comida de toda la vida" en general es más sostenible, barata y sana que los alimentos precocinados, envasados, etc.
Me considero una persona sana, muy
atenta de lo que ingiere y suelo fijarme en los ingredientes, pero al realizar
esta actividad me fijé en muchas cosas que tenía en la despensa… y
sinceramente, me desanimé. Me da un poco de vértigo ver la cantidad de químicos
que tomamos y la cantidad de productos que no tengo ni idea qué son y qué
función tienen.
Probablemente sean conservantes y colorantes, pero es sin duda
lo que menos me ha gustado (y a la vez lo que más, porque volveré a fijarme en
los ingredientes con más detalle). En concreto el ejercicio que hice sobre la leche de almendras me ha molestado un poco, ya que intento no tomar leche de vaca porque no estoy de acuerdo con el trato que reciben las vacas y por el eterno tratamiento que sufre la leche hasta que llega a nuestras mesas, y cual es mi sorpresa al ver la cantidad de "cosas" que lleva la leche de almendras...
Por suerte no sólo estamos aprendiendo de alimentos, sino de todo lo que les rodea...
A ver qué nos depara el tercer bloque...
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